
Rastreo de Basura
¿Y si pudiéramos saber con exactitud a dónde va a parar una parte de la basura que tiramos un día determinado, y cuánta energía se consume para hacerla desaparecer? Ese conocimiento probablemente nos llevaría a pensarlo dos veces antes de desechar indiscriminadamente ciertas clases de basura en vez de colaborar en su reciclaje.
Un equipo de investigadores del MIT ha anunciado el inicio de un importante proyecto denominado Trash Track (Rastreo de Basura). El singular proyecto se basa en el desarrollo de etiquetas electrónicas especiales que permitirán rastrear diferentes tipos de basura en su viaje hasta las instalaciones de tratamiento final de basura de Nueva York y Seattle.
Se realizará una monitorización de las pautas y costes del tratamiento de las diversas clases de basura urbana, para detectar puntos débiles en las tareas de reciclaje o de otro tipo que se suceden durante el proceso, es decir pasos poco eficaces que pudieran mejorarse.
El proyecto también servirá para contribuir a la concienciación social sobre el muy negativo impacto que tiene la basura sobre el medio ambiente, al mostrar la ruta de objetos cotidianos arrojados a la basura.
"La basura es uno de los problemas más apremiantes de la actualidad, tanto directamente como por ser un reflejo de nuestras actitudes y conductas", señala el profesor Carlo Ratti del MIT.
El proyecto podría ser considerado como un equivalente para el "metabolismo" urbano del rastreo del cuerpo humano mediante medicina nuclear, donde un trazador se inyecta al paciente y es seguido a través de su recorrido por el cuerpo de éste.
"El estudio de lo que podríamos llamar la "cadena de eliminación", se está volviendo tan importante como la cadena de suministro", advierte Assaf Biderman. "Trash Track tiene como objetivo hacer más transparente la cadena de eliminación. Esperamos que el proyecto promueva un cambio de conducta en la gente y la anime a tomar decisiones más en sintonía con la sostenibilidad, sobre qué consume y cómo eso afecta al mundo que la rodea".
Trash Track se nutrirá de voluntarios en las dos ciudades donde se desplegará el proyecto, Nueva York y Seattle. Estos voluntarios permitirán que algunas de las cosas que tiren a la basura sean etiquetadas con dispositivos inalámbricos especiales, o "etiquetas para basura".
Miles de estas etiquetas, adheridas a cosas representativas de la basura urbana típica, y por ende también representativas de los hábitos de consumo, permitirán el rastreo de una muestra fiable de la basura urbana. Gracias a las etiquetas, se podrá determinar por triangulación la ubicación geográfica de cada pieza de basura de la muestra, y suministrar estos datos a un servidor central, donde la información será procesada y analizada en tiempo real.
El público podrá contemplar online las pautas de migración de la basura. También podrá hacerlo en una exposición presentada en las dos ciudades.
Recopilado por: Paola Parra 4to sec.

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